Los pendientes Azteca fueron de los primeros modelos que hice, y llevan ya muchísimos años conmigo. Aun así, siguen siendo de esos diseños que nunca me cansan, porque puestos favorecen muchísimo y tienen una personalidad muy especial.
Esta es la versión pegadita a la oreja, con perno y tuerca de plata. es especialmente elegante: un equilibrio entre lo étnico y lo sofisticado, perfecta para llevar a diario pero con mucha presencia.
Son de cobre con pátina de óxido en turquesa.




